
Añoranzas de otros tiempos. El Partido de fútbol VII ( continuación)
No se les escapaba ninguno de los futbolistas, sobre todo a Monazillo, al que los mayores lo utilizaban de “correveidile” por todo el pueblo. Sobretodo, su tío, el Capitán de los Gurriatos, que como conocía bien el paño, con cualquier treta se lo metía en el bolsillo con una promesa que nunca llegó a cumplir…
-Lolo, llévale estos arenques a la madre de Cloe, que, su marido se pilra de gusto por ellos. Y, después me traes ese capón blanco, que estás criando para la prima de Cloe,y así te ganas unas cuantas leandras para la feria de Zalamea.
El Monazillo, dándose con los dos talones sendos taconazos en en su trasero, saltando de contento corría a llevarle los arenques a la madre de Cloe…
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