Al otro lado del tiempo (V) Feria de Badajoz

By: juanrico

Jun 26 2017

Category: Uncategorized

Leave a comment

Cuesta pasar página…

Quiero ser testigo del implacable eternidad del tiempo, aunque no sé si mi deseo será un sueño o el producto del azar y la fatalidad, como escribió el irrepetible escritor Jorge Luis Borges, que rige el destino del hombre ( y de las mujeres, para que no se vean excluidas): una apriorística realidad, que en el lecho de un muerto puede que sea eterno: la ansiedad del moribundo que ve la demolición y se resiste, una infinitésima duración que se convierte en eternidad para el sujeto que se muere – unos segundos para los deudos a su lado. Agonía de fuego y sed, sufrimiento físico y moral, que la esperanza no puede aliviar… 

Contemplo con una gran dosis de conciencia estoica el paso del tiempo en el rostro de Glycínea,mi admirada hermana; cómo las arrugas hacen hermosa su complexión noble, enaltecida por los años; la sonrisa escéptica de los labios, que casi no supieron sonreír; apenas sus palabras alimentaban un lamento de tristeza, aunque de mucha resignación y de espectacular resilencia. Nada qué añorar, nada qué envidiar. Pude entrever en su mirada que sentía miedo por el miedo de los otros.

-“No me da miedo mi miedo, me da miedo tu miedo”(Shakespeare) -pude adivinar sus cuidados…

Y el autobús, a tope de quinceañeras, rugía veloz hacia el ferial de la Feria de S. Juan de Badajoz, mientras que como gacelas en celo huían de los depredadores en el Kalahari, procurándose un refugio entre la muchedumbre, ansiosa de diversión y placer, entre las estruendosas casetas y tiovivos de la noche estrellada de S.Juan.

Acorsetados sus corpiños parecen reclamar la satisfacción inmediata del reclamo de la juvenil lozanía; sus escuetos y constreñidos shorts parecen evocar la fruta madura de su espléndido huerto. Sus rostros pálidos, sin mácula ni ajados por el tiempo, exaltan el color de carmín rojo en sus labios, que no soslayan la voluptuosa exaltación de la adolescencia, mientras que sus acompañantes del otro sexo se muestran como atónitos espectadores de lo que puede acontecer durante la noche de S. Juan: casi inexpresivos, sujetan bolsas de plástico donde guardan los pertrechos de bebidas espiritosas y bolsas de hielo, luciendo orgullosos algún piercing que otro, que sirva de cebo a alguna descarriada ampala del Kalahari.

En la catedral, han cambiado de Santidad: D- José M Escrivá y Balager ha sustituido a San Juan Bautista, que Dios perdone.

    

Nick's Blog

Nick Momrik: Trying to get a hole-in-one

Lens Cap

Casual glimpes into mundane suburbia

Matt on Not-WordPress

Stuff and things.

Mataparda

This WordPress.com site is the cat’s pajamas

cracking up

Just another WordPress.com weblog

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

%d bloggers like this: