Continúan las trastadas de los tres zascandiles. (Cont.)

By: juanrico

Nov 13 2025

Category: Uncategorized

Al vernos Agustín que tanto el Monazillo, como el Lolo y el Pecas se morían de envidia, de esa que llaman sana, y los ojos saltones como platos, que parecían soñar en el día que le saliera pelos en el bigote, y pudieran abrazar a alguna de su edad, le susurró a Pepa algo al oído, y se aproximaron a los tres bobalicones apostados a un lateral de la pista. El Pecas había estrenado un traje nuevo de azul marengo, cuyo corte terminaba por encima de la rodilla, dirigiéndose al Pecas… y sus mejillas se enrojecían como dos melocotones, le espetó a su pareja al punto:

-¿ quieres bailar una pieza con mi hermano? Invitó a Pepa que bailara con el Pecas, al que abrazó por la cintura, y su cabeza empezó a dar vueltas tantas como el movimiento de las caderas requería, al tiempo que sus carrillos se apretujaban como un niño de pecho a la protuberancia de su incipiente juventud.

-¿Te estás mareando; lo veo por el sudor que te corre por la mejillas, y siento tu cuerpo muy cerca de mis caderas, a pesar de ser muy joven ?

Nick Momrik

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